
Su amor era como un sueño casi perfecto, las ilusiones fluían y cada uno se desvivian por el otro.
Ella una chica sin complejos, inteligente, amante de la buena música, romántica y paciente, él, el típico galán, el que siempre sale con sus amigos, el que te busca a tú casa y te llena de sorpresas, el que besa con deseo sin medida...
Su relación las más normal, la que cualquier pareja quisiera tener, se comprendian muy bien, se llevaban muy bien, solían tener muchas cosas en común al parecer casi todas y las que no, no eran muy importantes, lo importante era lo juntos que estaban.
Cada uno podía acompañerse en sus tareas cotiadianas y no se aburrían, nos les importaba lo que sucedía a su alrededor con tal de estar juntos, el mundo no influía.
Su amor se tornaba más compremetedor más fuerte, se entregaban por completo,en cuerpo y alma, aunque era más en alma, eran el uno para el otro, una sola persona, sus ojos brillaban juntos, se veía ese romance que toda pareja quisiera captar para siempre.
Sentían que vivirían así para siempre pero el destino y las circunstancia los separo, su despedida fue la más hermosa,juntos la noche entera, con la luna sobre ellos, se amaban intensamente consolándose el frió, solo ellos saben que sucedió, de haberlo sabido lo hubieran dado todo desde un principio y seguirían juntos, fuera el romance no de segundos si no de vida....
Están tan lejos y a la vez tan cerca...
No me gustan los finales tristes pero creo que esta historia se merecía otra oportunidad, esa que uno siempre espera y no llega, pero yo creo en el destino y creo en el amor y el motivo es muy fuerte no vale ni egoísmo ni mentiras, vale la razón...
